Todos somos maestros en potencia: cuando mirarnos dentro se vuelve el camino
Durante mucho tiempo asociamos la maestría a figuras elevadas, a personas “resueltas”, a quienes parecen haber llegado a algún lugar definitivo.
Sin embargo, cuando observamos con honestidad el camino del alma, descubrimos otra verdad:
la maestría no es una cima, es una práctica interior constante.
🔢 En numerología tántrica, el 11 representa la maestría.
Pero no como un título, sino como una frecuencia de coherencia.
El 11 no se coloca por encima: se sienta al lado.
No presume haber llegado: camina con lo vivido, lo integrado y lo aún en proceso.
La maestría se manifiesta cuando una persona:
se mira sin autoengaño,
se abraza incluso en sus contradicciones,
y elige crecer aunque eso implique incomodidad, pérdida o revisión profunda.
No siempre es justo.
No siempre es cómodo.
Pero siempre es verdadero.
🌱 Todos somos maestros en potencia
Aquí reside la clave más importante:
la maestría no depende del número con el que vibras, sino de tu disposición a sostenerte en verdad.
Cada alma, en algún punto de su camino, es llamada a dejar de huir, a dejar de culpar, y a asumir la responsabilidad amorosa de su propio crecimiento.
Quizás el verdadero poder no esté en saber más, sino en comprometernos con lo que sentimos, con lo que somos, y con lo que estamos llamadas a encarnar ahora.
Ahí comienza la maestría.
No como un lugar al que se llega, sino como una forma de habitar la vida.
Recuerda: Quédate solo con lo que te recuerde quién eres.
— Adela
Pensamientos sin Manual

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